Simplifique el proceso de financiación optando por un solo contacto para todos los productos y servicios.
Reduzca la burocracia y los papeleos teniendo un solo contrato de leasing o de renting. Puede agregar nuevos anexos en la medida en que las necesidades de su empresa se vayan modificando.
Benefíciese de las ventajas contables y fiscales derivadas.
Realice las inversiones que necesita ahora y satisfaga los requisitos corrientes sin exceder su presupuesto.
Mantenga su equipamiento “a la última” modernizando su infraestructura con nuevos productos y componentes adicionales según vayan cambiando sus necesidades.
Disfrute de la flexibilidad de tener diversas opciones al final del arrendamiento (como por ejemplo rescindir el contrato al finalizar el renting, prorrogar el mismo o adquirir el equipamiento arrendado).
El renting conserva su capital circulante y mantiene sus líneas de crédito existentes.
Debido a que el riesgo del valor residual es asumido por el arrendador, las ofertas de renting suelen ser muy rentables.
Observe mejoras en sus ratios de balance, ya que no activa sus inversiones.
Rentabilidad: puede ahorrar costes frente a otras opciones de financiación.
Pague según sus ingresos: adapte sus cuotas mensuales mientras genera ingresos.